Mil anuncios de tarot

Cómo frenar los anuncios duplicados y los falsos

Dos hojas de papel en blanco casi iguales clavadas una junto a otra en un tablón de corcho, con una lupa de latón apoyada en el marco

Un tablón de clasificados se estropea de dos maneras: por repetición y por mentira. Estas son las normas de moderación que pensamos aplicar desde el primer día, antes de que haya un solo anuncio.

Un anuncio por servicio y por zona

El duplicado más corriente es el del anunciante que publica lo mismo diez veces, cambiando una palabra del título, para ocupar media página. Lo hemos visto en todos los tablones de anuncios generales. En este, cada persona podrá tener un anuncio por categoría y por provincia. Si ofrece consultas por teléfono y además da un curso en Valladolid, son dos anuncios. Si quiere tres anuncios de consultas por teléfono, se quedará con uno.

El teléfono verificado sirve justo para esto. Con un número por cuenta, abrir cuentas nuevas para saltarse el límite cuesta bastante más.

Textos copiados

Al recibir un anuncio, el sistema lo comparará con los que ya están publicados. Si el texto coincide casi entero con otro, el anuncio no sale y pasa a revisión. A veces será inocente: dos compañeras que comparten plantilla o alguien que ha borrado su anuncio y lo vuelve a subir. Otras veces será alguien que ha copiado la descripción de otra persona porque le parecía que vendía bien. En el segundo caso se rechaza.

Lo mismo con las fotos. Una imagen que ya aparece en otro anuncio, o que es claramente de un banco de imágenes, se señala.

Lo que hace falso a un anuncio de tarot

Si el tarot acierta o no queda fuera de la revisión. Se rechazarán los anuncios que mienten sobre hechos que se pueden comprobar, o que prometen lo que ninguna lectura puede dar:

El último punto merece una línea aparte. Ningún anuncio legítimo necesita que le mandes un código que te ha llegado al móvil.

Avisar de un anuncio

Cada anuncio llevará un botón para señalarlo, con un motivo que habrá que elegir de una lista corta. Un aviso no lo retira por sí solo, porque entonces bastaría con que un competidor pulsara cuatro veces. Lo vuelve a poner delante de una persona, que decide.

Lo que no vamos a moderar

El estilo de cada cual. Hay quien lee con la baraja de Marsella y quien usa oráculos, quien escribe con mucha formalidad y quien tutea. Eso es asunto del anunciante y del lector. La revisión mira que los datos sean verdad y que no se prometa lo imposible, y nada más. Si quieres saber qué datos se pedirán al publicar, están en cómo será publicar un anuncio.

También en esta web: Cómo será publicar un anuncio en el tablón