Cómo frenar los anuncios duplicados y los falsos

Un tablón de clasificados se estropea de dos maneras: por repetición y por mentira. Estas son las normas de moderación que pensamos aplicar desde el primer día, antes de que haya un solo anuncio.
Un anuncio por servicio y por zona
El duplicado más corriente es el del anunciante que publica lo mismo diez veces, cambiando una palabra del título, para ocupar media página. Lo hemos visto en todos los tablones de anuncios generales. En este, cada persona podrá tener un anuncio por categoría y por provincia. Si ofrece consultas por teléfono y además da un curso en Valladolid, son dos anuncios. Si quiere tres anuncios de consultas por teléfono, se quedará con uno.
El teléfono verificado sirve justo para esto. Con un número por cuenta, abrir cuentas nuevas para saltarse el límite cuesta bastante más.
Textos copiados
Al recibir un anuncio, el sistema lo comparará con los que ya están publicados. Si el texto coincide casi entero con otro, el anuncio no sale y pasa a revisión. A veces será inocente: dos compañeras que comparten plantilla o alguien que ha borrado su anuncio y lo vuelve a subir. Otras veces será alguien que ha copiado la descripción de otra persona porque le parecía que vendía bien. En el segundo caso se rechaza.
Lo mismo con las fotos. Una imagen que ya aparece en otro anuncio, o que es claramente de un banco de imágenes, se señala.
Lo que hace falso a un anuncio de tarot
Si el tarot acierta o no queda fuera de la revisión. Se rechazarán los anuncios que mienten sobre hechos que se pueden comprobar, o que prometen lo que ninguna lectura puede dar:
- Los que garantizan resultados: «acierto seguro», «recupera a tu pareja en siete días», «solución a tus deudas».
- Los que dicen ser gratis y luego cobran desde el primer minuto.
- Los que anuncian una consulta presencial en una ciudad donde no hay nadie.
- Las ventas de barajas sin foto real o con una foto que no es de esa baraja.
- Los que piden datos bancarios, contraseñas o códigos por mensaje antes de nada.
El último punto merece una línea aparte. Ningún anuncio legítimo necesita que le mandes un código que te ha llegado al móvil.
Avisar de un anuncio
Cada anuncio llevará un botón para señalarlo, con un motivo que habrá que elegir de una lista corta. Un aviso no lo retira por sí solo, porque entonces bastaría con que un competidor pulsara cuatro veces. Lo vuelve a poner delante de una persona, que decide.
Lo que no vamos a moderar
El estilo de cada cual. Hay quien lee con la baraja de Marsella y quien usa oráculos, quien escribe con mucha formalidad y quien tutea. Eso es asunto del anunciante y del lector. La revisión mira que los datos sean verdad y que no se prometa lo imposible, y nada más. Si quieres saber qué datos se pedirán al publicar, están en cómo será publicar un anuncio.